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Clínica OftalmológicaDr. Carlos García Vicente
Salud Visual11 Sep 2026

Me deslumbran los faros al conducir de noche: causas y cuándo revisar la vista

Carretera al anochecer con luces de vehículos, vista desde el interior de un coche detenido en un apartadero.

De día lees las señales sin dificultad, pero al anochecer los faros te molestan, las luces parecen rodeadas de un halo y conducir exige más esfuerzo. Puede resultar tentador atribuirlo solo al coche que viene de frente, aunque no siempre es la única explicación.

El deslumbramiento al conducir de noche puede relacionarse con la iluminación de la carretera, una graduación que necesita ajuste o problemas oculares como las cataratas. La sequedad ocular también puede contribuir a la visión borrosa y a la sensibilidad a la luz. No es posible saber la causa únicamente por cómo se ven los faros: hace falta valorar el conjunto de los síntomas.

Si estas molestias están cambiando tu forma de conducir, conviene revisarlas. Y si no distingues la carretera con seguridad, evita conducir hasta que te hayan valorado.

¿Por qué los faros molestan más por la noche?

Con poca iluminación resulta más difícil distinguir detalles y separar los objetos del fondo. El contraste entre una carretera oscura y unos faros intensos puede dificultar todavía más la visión. Por eso, ver aceptablemente durante el día no garantiza desenvolverse igual al anochecer.

El deslumbramiento es la molestia o dificultad visual que provoca una luz intensa. Los halos son los anillos luminosos que algunas personas perciben alrededor de una fuente de luz. Pueden aparecer juntos, pero no identifican por sí solos una enfermedad concreta.

Además de revisar los ojos, hay que considerar el estado de las gafas, la limpieza del parabrisas y la regulación de los faros. Son factores que pueden empeorar la visibilidad, aunque corregirlos no sustituye una valoración cuando las molestias persisten.

Qué puede causar deslumbramientos y mala visión nocturna

Una graduación que necesita revisión

La miopía o el astigmatismo pueden hacer que las señales y las luces se vean borrosas o distorsionadas. Los defectos de graduación también pueden acompañarse de halos y deslumbramientos.

Llevar gafas no descarta esta posibilidad: una graduación que antes era adecuada puede necesitar un ajuste. Si sigues viendo mal con tus gafas o lentillas, es preferible comprobarlo en lugar de asumir que ya estás utilizando la mejor corrección para ti.

Cataratas

La catarata aparece cuando el cristalino, la lente natural del ojo, pierde transparencia. Entre sus posibles síntomas están la visión borrosa, la dificultad para ver de noche, los halos y la sensación de que los faros resultan demasiado intensos.

Que te deslumbren los faros no significa automáticamente que tengas cataratas. Estos síntomas también pueden tener otras causas y deben interpretarse junto con la exploración.

Puedes ampliar la información en nuestra página sobre cataratas y su tratamiento.

Ojo seco y alteraciones de la superficie ocular

Cuando la lágrima es insuficiente o no funciona adecuadamente, pueden aparecer escozor, sensación de arenilla, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Estas molestias pueden sumarse a las dificultades de conducir de noche.

El aire acondicionado dirigido hacia los ojos puede empeorar la sequedad. Ajustar su orientación es una medida sencilla, pero el tratamiento debe adaptarse a la causa: no todo problema de visión se resuelve poniéndose unas gotas.

En nuestra guía sobre ojo seco: causas, síntomas y tratamientos explicamos cómo se valora este problema.

Cuándo pedir una revisión y cuándo acudir de urgencia

Pide una revisión si las molestias persisten o van a más

Conviene consultar si cada vez te cuesta más leer las señales, distinguir las marcas del carril o ver con comodidad al anochecer. También si has empezado a evitar trayectos que antes realizabas sin dificultad. Son cambios que merece la pena comentar, aunque durante el día notes una visión aceptable.

Prepara ejemplos concretos para la consulta: desde cuándo te ocurre, si ha ido empeorando, qué tipo de luces te molestan y si sucede también fuera del coche. Lleva tus gafas y explica qué corrección utilizas habitualmente.

Busca atención urgente si el cambio es brusco o aparecen señales de alarma

No esperes a una cita rutinaria si aparece una pérdida repentina de visión, dolor ocular intenso o un ojo rojo acompañado de visión borrosa, especialmente con náuseas o vómitos. Algunas urgencias, como un ataque de cierre angular, pueden presentarse de esta manera. La ausencia de dolor no descarta una urgencia si pierdes visión de repente.

También requieren valoración urgente los destellos nuevos, la aparición repentina de muchas moscas volantes o una sombra o «cortina» en el campo visual. No deben confundirse con un halo alrededor de un faro: pueden indicar un problema en la retina.

Ante estas señales, acude a urgencias y no conduzcas tú mismo. No es necesario presentar todos los síntomas a la vez para necesitar atención.

Qué se puede revisar en la consulta

La valoración no consiste únicamente en comprobar si puedes leer unas letras. El oftalmólogo necesita conocer tus síntomas y explorar posibles causas. Según el caso, puede revisar la agudeza visual y la graduación, la superficie ocular y la lágrima, el cristalino, la presión ocular y el fondo de ojo. No todas las personas necesitan las mismas pruebas adicionales.

Explica específicamente que el problema aparece al conducir de noche. Una frase como «veo bien de día, pero los faros me impiden distinguir las líneas de la carretera» aporta información más útil que decir solo «últimamente veo peor».

Si es necesario dilatar la pupila, puedes tener visión borrosa y mayor sensibilidad a la luz durante unas horas. Organiza la vuelta con otra persona o mediante transporte alternativo y no conduzcas mientras dure el efecto.

Qué puedes hacer para mejorar la seguridad

No fuerces la conducción si no ves bien. Cambiar el horario del trayecto o utilizar otro medio de transporte es preferible a intentar compensarlo conduciendo con inseguridad. La DGT recomienda evitar la conducción nocturna cuando existen dificultades visuales en esas condiciones.

Utiliza la corrección óptica indicada y mantén limpias las lentes, el parabrisas, los espejos y los faros. Comprueba también que estos estén correctamente regulados. Estas medidas ayudan a evitar obstáculos añadidos a la visión, pero no corrigen una enfermedad ocular.

Si notas sequedad, evita que el aire del habitáculo llegue directamente a los ojos y sigue las indicaciones que te hayan dado para tu caso. No utilices gotas como sustituto de una valoración de la visión borrosa.

¿Sirven las gafas amarillas para conducir de noche?

No deberían considerarse una solución general. Las lentes tintadas reducen la cantidad de luz que llega al ojo y la NHTSA desaconseja utilizarlas durante la conducción nocturna.

Además, un estudio publicado en JAMA Ophthalmology, realizado con 22 participantes en un simulador de conducción, no encontró que las gafas amarillas mejoraran la detección de peatones ni compensaran el efecto de los faros sobre esa tarea. Fue un estudio pequeño y en simulador, pero sus resultados no respaldan esas promesas comerciales.

Sentir menos molestia ante una luz no equivale necesariamente a ver mejor la carretera. Antes de buscar un filtro, conviene identificar qué está causando la dificultad.

¿Significa que necesito operarme de cataratas?

No necesariamente. Primero hay que confirmar que existe una catarata y valorar cuánto influye en el problema. Cuando una catarata limita actividades como conducir, leer o trabajar, puede plantearse la cirugía, teniendo en cuenta la exploración y las necesidades de cada persona.

La decisión no se toma únicamente porque aparezcan halos ni porque se haya alcanzado una edad determinada. Deben comentarse los beneficios esperables, los riesgos y las alternativas en ese momento.

Tampoco debe prometerse que una operación eliminará cualquier deslumbramiento. La elección de la lente y la situación del resto del ojo forman parte de la valoración; algunas lentes intraoculares pueden producir halos.

Puedes consultar nuestra guía sobre cómo es la cirugía de catarata y qué esperar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener un problema visual aunque vea bien de día?

Sí. La visión en condiciones de poca luz exige distinguir objetos con menos contraste y soportar cambios de iluminación. Una buena visión diurna no descarta dificultades nocturnas. Si son persistentes, coméntalas en una revisión.

¿Cambiar de gafas puede solucionarlo?

Puede ayudar cuando existe un problema de graduación, pero no soluciona todas las causas de deslumbramiento. Si las molestias persisten con la corrección adecuada, hace falta valorar otras posibilidades.

¿Los halos siempre indican glaucoma?

No. También pueden aparecer con defectos de graduación o cataratas. Sin embargo, si se acompañan de dolor intenso, ojo rojo, visión borrosa repentina o náuseas, necesitas atención urgente para descartar problemas como el cierre angular.

¿Puedo seguir conduciendo mientras espero la revisión?

No lo hagas en las condiciones en las que no consigues ver con seguridad. Un artículo no permite determinar tu aptitud para conducir. Organiza una alternativa y consulta cómo proceder según tus síntomas.

Una revisión para entender por qué te cuesta conducir de noche

Si has empezado a evitar conducir al anochecer porque los faros te molestan o no ves con claridad, una revisión puede ayudar a identificar la causa y valorar las opciones adecuadas.

En la consulta del Dr. Carlos García Vicente, en La Vila Joiosa, puedes solicitar una valoración oftalmológica. Explica al pedir cita que notas deslumbramientos o dificultad para ver de noche.

Solicitar una revisión oftalmológica.

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual. Ante una pérdida brusca de visión, dolor intenso u otras señales de alarma, acude a urgencias en lugar de esperar una cita ordinaria.