Glaucoma
Diagnóstico precoz y tratamiento para controlar la presión intraocular y preservar tu visión.

La presión ocular alta no duele ni avisa, pero daña tu nervio óptico. El diagnóstico precoz es la única herramienta para salvar tu visión.
El glaucoma es una enfermedad crónica que afecta al nervio óptico, el "cable" que conecta tu ojo con tu cerebro. Se le conoce como la "ceguera silenciosa" porque en sus etapas iniciales no presenta síntomas: no hay dolor, no hay ojo rojo y la visión parece perfecta. El peligro reside en que, sin tratamiento, va robando visión periférica lentamente. Cuando el paciente se da cuenta, el daño ya es irreversible. Por eso, nuestra misión es llegar antes que la enfermedad.
Detección Precoz: Tu mejor defensa
Como no puedes "sentir" la presión ocular, nosotros la medimos por ti. La única forma de detectarlo es mediante revisiones periódicas. Incluimos la tonometría en todas nuestras consultas de Oftalmología General. Utilizamos tecnología de vanguardia como la OCT (Tomografía de Coherencia Óptica) y los Campos Visuales para analizar la salud de tu nervio óptico con precisión microscópica, detectando daños incluso antes de que tú notes nada.
¿Tienes más riesgo de glaucoma?
El glaucoma puede aparecer en cualquier persona, pero hay perfiles que deben vigilarse de forma más estrecha. Conviene revisarte si:
- Tienes familiares de primer grado con glaucoma (el factor hereditario es muy importante).
- Has cumplido los 40-45 años, edad a partir de la cual aumenta su frecuencia.
- Tienes la presión intraocular elevada o eres miope alto.
- Padeces diabetes, problemas circulatorios o usas corticoides de forma prolongada.
No todos los glaucomas son iguales
Identificar el tipo de glaucoma es clave para elegir el tratamiento adecuado:
- Glaucoma de ángulo abierto: el más frecuente. Avanza lentamente y sin síntomas, por lo que solo se detecta en la revisión.
- Glaucoma de ángulo cerrado: puede provocar una crisis aguda con dolor intenso, ojo rojo y visión borrosa. Es una urgencia oftalmológica.
- Glaucoma normotensional: el nervio óptico se daña incluso con la presión en cifras "normales", por lo que requiere un estudio especialmente cuidadoso.
Tratamientos: Objetivo "Presión Bajo Control"
El daño no se recupera, pero sí se puede frenar. Dependiendo de lo avanzado que esté el glaucoma, diseñamos una estrategia para bajar tu tensión ocular y proteger lo que ves:
- Colirios Hipotensores: El tratamiento más habitual. Gotas diarias que ayudan a reducir la presión de forma eficaz.
- Láser Selectivo (SLT): Un tratamiento ambulatorio, rápido e indoloro que mejora el drenaje natural del ojo. En muchos casos, permite reducir o eliminar la dependencia de las gotas.
- Micro Cirugía (MIGS) y Filtrante: Para casos más avanzados o que no responden a las gotas, recurrimos a la cirugía. Desde las novedosas Técnicas Microinvasivas (MIGS), que son más seguras y de rápida recuperación, hasta la cirugía clásica, para garantizar que la presión se mantenga en niveles seguros.
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Preguntas frecuentes
¿El glaucoma da síntomas?+
En sus fases iniciales no: no duele ni avisa. Por eso la revisión periódica de la presión ocular es la clave para detectarlo a tiempo.
¿El glaucoma se cura?+
El daño del nervio óptico no se recupera, pero el tratamiento frena su avance y protege la visión que conservas.
¿Tengo riesgo de glaucoma?+
El riesgo aumenta con la edad, los antecedentes familiares, la miopía alta y la presión intraocular elevada.
La detección precoz es tu mejor protección.
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